viernes

Retornando


Sabíamos que una decisión de tal magnitud sería para siempre.
Aún así, nuestro coraje logró arrojarnos al espacio.

No estábamos solos. Seres de otros Mundos acompañaban nuestro vuelo. Sentíamos su preciosa presencia.

Millones de años de existencia se precipitaron ante nuestros ojos y pudimos percibir cómo se disolvían. Estábamos retornando, pero esta vez no dejábamos atrás al Planeta que tantas veces nos había recibido vida tras vida, sino que lo integrábamos en esta nueva realidad.
Sentíamos la conexión con cada Alma, porque absolutamente todas las Almas de todos los Seres posibles estaban en nosotros.

Jesús una Esperanza en VidaPor un instante recordamos, pero esta vez con sosiego, la difícil experiencia de estar enfrentados a dos caminos tan disímiles... Por aquél entonces considerábamos que optar por cualquier decisión sería altamente estresante pues implicaría resultados que definirían vidas completamente opuestas.
Aún no podíamos percibir que no se trataba de elegir uno de esos caminos, sino de desapegarnos de ellos, tal como un avión deja de carretear y asciende en su vuelo.
La dificultad no estaba dada por lograrlo, sino por enfocarnos en aquellas experiencias externas e internas que nos permitieran elevarnos.
Con el correr de los tiempos recordamos que nuestra Alma nunca se había detenido en los opuestos, sino que su existencia habitaba por encima de ellos. En esos instantes en que comprendimos esta verdad, se esfumaron los caminos de la dualidad que, en definitiva, nunca habían existido.








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